Seidel y un cuarto puesto que vale oro

Hay cuartos puestos que saben a despedida. Y hay otros que abren puertas. El de Molly Seidel en los 100K de Black Canyon Ultras pertenece a la segunda categoría: 8h25:13 en el desierto de Arizona y un Golden Ticket directo a Western States 100.

Black Canyon no regala nada. Son 100 kilómetros rápidos y traicioneros (+1590/-2236), donde el calor aprieta y la carrera se rompe sin avisar. Seidel, bronce olímpico en maratón, no llegó a explorar: llegó a competir. Se mantuvo en la pelea cuando el ritmo voló y cuando las piernas empezaron a hablar otro idioma. Solo cedió ante especialistas como Jennifer Lichter, Anne Flower y Tara Dower.

Pero el dato no es el cuarto lugar. Es el mensaje. En el ecosistema del trail estadounidense, un Golden Ticket no es un dorsal: es una declaración. Y Seidel acaba de dejar claro que su salto al ultra no es un experimento. Es el siguiente capítulo.