Mónaco entregó un WR

La Diamond League volvió a demostrar por qué Mónaco es uno de los escenarios más rápidos del atletismo mundial. Bajo las luces del Stade Louis II, la décima fecha del circuito dejó una jornada repleta de marcas históricas, aunque todas quedaron eclipsadas por una actuación que quedará grabada para siempre: Emmanuel Wanyonyi estableció un nuevo récord del mundo en los 1.000 metros.

El campeón olímpico y mundial de los 800 metros debutó en la distancia con una exhibición memorable. Tras un paso casi perfecto de las liebres, el keniano tomó el protagonismo en los últimos 200 metros y cruzó la meta en 2:11.83, rebajando en 13 centésimas el histórico 2:11.96 que su compatriota Noah Ngeny había establecido en 1999. Un récord que permaneció intacto durante 27 años y que finalmente encontró un nuevo dueño.

La carrera fue tan rápida que los ocho primeros clasificados consiguieron marcas personales. Jake Wightman terminó segundo con 2:12.77, mientras que Djamel Sedjati completó el podio con 2:13.94.

Pero el espectáculo no terminó ahí. Julien Alfred confirmó su extraordinario momento al ganar los 200 metros en 21.51, tercera mejor marca de todos los tiempos y récord del meeting. Agnes Ngetich rozó el récord mundial de los 3.000 metros con un impresionante 8:08.95, la tercera mejor marca de la historia, mientras que Marileidy Paulino (48.67), Masai Russell (12.20), Collen Kebinatshipi (43.44) y Nina Kennedy (4,95 m) también rompieron récords del meeting o de la Diamond League.

En los 5000 metros planos estuvo en escena el campeón olímpico de triatlón, Alex Yee, rematando último con 13:27´79 en su retorno a esta competencia luego de varios años.

El calendario continuará este sábado en Londres con la 11° fecha de la temporada.