El atletismo probó una fórmula nueva. Durante tres noches, Budapest fue escenario de la primera edición del Ultimate Championship, una competencia creada por World Athletics para reunir, en un mismo lugar y fuera del calendario olímpico o mundial, a buena parte de las principales figuras del planeta.
El sistema de clasificación buscó precisamente eso. No hubo un límite de atletas por país: la convocatoria consideró al mejor atleta clasificado de cada disciplina, junto con campeones olímpicos, mundiales y de la Diamond League, además de los principales protagonistas de la temporada. En total, participaron atletas de 65 federaciones, incluyendo 26 campeones olímpicos de París 2024, 26 campeones mundiales de Tokio y 25 ganadores de la Diamond League 2026.
El resultado fueron enfrentamientos que pocas veces coinciden en una misma competencia. Mondo Duplantis ganó el salto con pértiga con 6,20 metros; Jakob Ingebrigtsen se quedó con los 5.000 metros en 12:59.24; Josh Kerr ganó los 1.500 metros y Melissa Jefferson-Wooden consiguió el doblete de 100 y 200 metros. También estuvieron Masai Russell, Yaroslava Mahuchikh, Kenny Bednarek y otros nombres instalados en la primera línea del atletismo mundial.
World Athletics aprovechó Budapest como un laboratorio para probar nuevos formatos, una presentación más televisiva, interacción con los aficionados y una mayor exposición de la personalidad de los atletas. Y, quizás, el mayor incentivo: US$10 millones en premios, con US$150.000 para cada campeón individual.

