Estamos en agosto, el mes en que se cumplen 10 años de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Y como nos gusta la nostalgia, los datos, los números y las estadísticas, queremos volver una década atrás para recordar, desde el atletismo, lo que fueron aquellos Juegos que marcaron un hito: por primera vez, la cita olímpica aterrizaba en Sudamérica.
La cita olímpica en el estadio olímpico Nilton Santos marcó la despedida del jamaicano Usain Bolt de la competencia planetaria, logrando el triplete al conseguir el oro en los 100 y 200 metros, además de la posta 4×100. El mismo color de presea había conseguido cuatro años atrás en Londres 2012 y ocho en Beejing 2008. Rio también fue la despedida en Juegos Olímpicos del británico Mo Farah, ganando nuevamente el oro en los 5 y 10 mil metros planos, como lo había hecho años atrás en casa.

Pero Brasil también fue lugar de estrenos, y es que Eliud Kipchoge compitió en sus primeros Juegos Olímpicos fuera del recortán (había estado en la pista de Atenas 2004 y Beejing 2008), quedándose con el oro el maratón con 2h08:44. Cuatro, o cinco, años después lograría el bicampeonato en Tokio.
¿Y hubo récords del mundo? Sí, hubo tres y uno aún se mantiene. Hace 10 años el sudafricano Wayde Van Niekerk ganaba los 400 metros planos en 43.03 anotando el nuevo récord del mundo de la disciplina superando los 43.18 que desde 1999 tenía el estadounidense Michael Jhonson. Lo curioso es que el africano hizo la marca corriendo por la pista número 8, uno de las “peores” carriles para lograr registros. El tiempo aún se mantiene como la mejor marca de la historia en la vuelta al recortán.
En Brasil también se logró el récord del mundo en los 10 mil metros planos femeninos. La etíope Almaz Ayana terminaba las 25 vueltas a la pista en 29:17.45, pulverizando los 29.31.78 que desde 1993 tenía la china Juanxia Wang. A Ayana nunca se le escapó el oro, corriendo en solitario casi toda la prueba. Con los años, su marca fue superada varias veces, siendo actualmente el récord del mundo 28:54.14 de la keniata Beatrice Chebet logrado el 2024 en la Diamond League de Eugene.
El último récord del mundo que se logró en los Juegos de Sudamérica fue el del lanzamiento del martillo femenino. Allí la polaca Anita Wlodarczyk lanzó en 89.29, mejorando los 81.08 que había hecho ella misma en agosto del 2015. El mismo 2016 la europea mejoró su marca dejándola en 82.98, registro que es el actual WR de la prueba.