La leyenda etíope Kenenisa Bekele, quien con 43 años sigue quemando sus últimos cartuchos ahora en el maratón, se ha quedado sin récords del mundo. El africano tuvo en su poder las mejores marcas planetarias en los 2000 (i), 2 millas (i) y 5000 (i), y en los 5000 y 10000 outdoor. Pero como dicen, los récords están para batirse y así de a poco el multicampeón los fue perdiendo, o, dicho de otra manera, hubo un deportista que corrió más rápido que él. Este fin de semana lograron “quitarle” el último que le quedaba, el de los 2 mil indoor. Hagamos un repaso.
Luego de 7 años, el 2015 Mo Farah superó la marca de Bekele en las 2 millas indoor. Con 8:03´40 el británico borraba los 8:04´35 que tenía el africano. El 2020 el ugandés Joshua Cheptegei mejoraba, luego de 16 años, los 12:37´35 que tenía Kenenisa en los 5000 metros al correr en 12:35´36. El mismo año, y el mismo atleta, corría en 26:11´00 los 10000 metros y batía tras 15 años los 26:17´53 que tenía Bekele.
El año pasado, y tras 20 años, el estadounidense Grant Fisher corría en 12:44´09 los 5000 metros indoor y superaba los 12:49´60 que tenía el etíope. El último récord en ser batido fue este fin de semana cuando el también norteamericano Hobbs Kessler en el NB Indoor Grand Prix completó los 2000 metros indoor en 4:48´79, corriendo más rápido que los 4:49´99 que tenía Bekele hace casi 19 años.
Y a propósito del NB Indoor Grand Prix el estadounidense Josh Hoey estableció la mejor marca mundial en los 800 metros al correr en 1:42´50, mejorando los 1:42´67 que desde 1997 tenía el danés de origen keniano Wilson Kipketer.
