Caos en Atlanta

Lo que debía ser una fiesta terminó de la peor manera. El Campeonato de Media Maratón USATF en Atlanta dejó una postal difícil de digerir: las tres líderes femeninas desviadas por el auto puntero cuando el podio ya parecía escrito.

A la altura de la milla 12 (19.3K), Jess McClain frenó en seco y clavó un giro en U. Detrás, Emma Grace Hurley y Ednah Kurgat copiaron la maniobra, desconcertadas. El vehículo de seguridad había salido del circuito oficial. Resultado: casi media milla extra (800 mts) y cerca de dos minutos evaporados. Del sueño mundialista, al noveno, duodécimo y decimotercer lugar.

El título cayó en manos de Molly Born (1:09:42), seguida por Carrie Ellwood (1:09:47) y Annie Rodenfels (1:10:12). Premio, cheque y cinta. Pero la cinta no siempre cuenta la historia completa.

La federación explicó que el recorrido no estaba suficientemente señalizado, aunque no encontró base reglamentaria para alterar el orden de llegada. El Atlanta Track Club asumió la responsabilidad. Tarde.

McClain lo resumió mejor que nadie: “Te han robado varias cosas”. Porque en el kilómetro final no solo se corre contra el reloj. Se corre por ese instante de cruzar la meta sabiendo que fue limpio.