Lo cierto es que FILA no suele aparecer en todas las conversaciones cuando se habla de zapatillas de competición. Por eso, cuando lo hace, vale la pena detenerse. La Racer Carbon 3 no es una actualización cosmética ni una iteración tímida: es una declaración de intenciones. FILA quiere correr rápido. Y quiere que lo sepas. Bueno, veamos de qué va todo esto.
Lo esencial:
Tecnología: SPEED TECH FOAM en su suela y placa SPEED TECH CARBON
Uso: Entrenamientos de velocidad y carreras donde busques tu PB
Peso: 267 gramos – talla 11 US de hombre
Precio: $279.990
Disponible en: tienda.fila.com.ar

Desde el primer vistazo queda claro que esta zapatilla apunta alto. Geometrías agresivas, perfiles afilados y un diseño que habla de ritmo sostenido y piernas exigidas. Con 267 gramos, la Racer Carbon 3 no compite por ser la más liviana del segmento, pero sí por ofrecer una sensación sólida, estable y eficiente cuando el reloj empieza a apretar. Cien metros y la verdad que la zapatilla nos sorprendió para bien. Muy muy bien.
El corazón del modelo está en la mediasuela. FILA introduce el nuevo SPEED TECH FOAM, una espuma con base PEBA que promete mayor retorno energético y una pisada más viva. La sensación general es firme, controlada y directa. No hay ese efecto “colchón – trampolín” de otras superzapatillas, sino una respuesta más seca, pensada para corredores que prefieren sentir el suelo y mantener el control a ritmos altos. Pero ojo, la zapatilla es blanda de todos modos. Se siente muy bien
Insertada en esa espuma aparece la placa SPEED TECH CARBON, fabricada íntegramente en carbono y con una geometría revisada. Su función es clara: rigidizar cuando toca empujar y devolver aquella energía de forma eficiente en cada transición. El resultado es una zapatilla que pide correr bien plantado, con técnica y cadencia, más que dejarse llevar.

El upper o capellada como dicen en otros países también da un salto importante. El engineered mesh S-KNIT se siente más logrado que en versiones anteriores: más transpirable, más adaptable y con una horma ligeramente más generosa en el antepié. Eso se traduce en mayor comodidad en distancias largas y una sensación de estabilidad superior, especialmente para quienes no se llevan bien con uppers demasiado agresivos, ultra delgados o muy ajustados. El nuevo collar, más tradicional, aporta seguridad y un ajuste más confiable en comparación con intentos previos de la marca en este segmento.
En la parte inferior, la suela EVER-GRIP cumple su promesa. Buen agarre en asfalto seco, pero mojado no sabemos porque la época no nos permite estrenarlas en días lluviosos, y una sensación de confianza cuando el ritmo cambia o la pisada se vuelve más incisiva. La durabilidad, sin ser el foco principal, parece estar bien resuelta para una zapatilla de competencia. No vemos que se trate de un modelo que presente mucho desgaste a los pocos usos.
¿Para quién es la FILA Racer Carbon 3? Para corredores experimentados, acostumbrados a zapatillas firmes y reactivas. Para quienes buscan medias maratones o maratones a ritmo constante, sin excesos de suavidad. No es una zapatilla indulgente ni “amigable”, pero sí honesta y eficaz. En este sentido, la FILA Racer Carbon 3 no intenta copiar a nadie. Propone una alternativa distinta dentro del universo carbono: más estable, más firme y con personalidad propia. Y eso, en un mercado saturado, ya es correr varios metros adelante. Felicitaciones a esta marca gigante que está dando pasos sólidos y bien pensados.