En un mundo donde las zapatillas de running parecen competir por quién tiene la espuma más agresiva o la placa más radical, la HOKA Bondi 9 sigue apostando por algo mucho más simple: comodidad total. Y quizás ahí está precisamente su gracia. Porque mientras muchas zapatillas buscan sentirse rápidas, esta solo quiere que correr sea agradable. Suave. Protegido. Fácil para las piernas. Y en esta novena versión, además, consigue sentirse bastante más viva que antes. Veamos de qué se trata.
Lo esencial:
Tecnología: Estructura Active Foot Frame™ centrada en la parte trasera del pie
Uso: Daily trainer
Peso: 321 gramos – talla 10.5 US de hombre
Valor: $169.990
Disponible en: Tiendas Hoka del país y en cl.hoka.com

Vamos por parte. Lo primero que debemos decir es que la gran novedad está en la mediasuela. Por primera vez, la Bondi utiliza una espuma EVA supercrítica, dejando atrás la clásica CMEVA comprimida que acompañó durante años a la marca. ¿La diferencia? Más rebote, menos peso y una sensación bastante más dinámica bajo los pies. Sigue siendo una zapatilla maximalista, claro, pero ahora tiene algo más de energía. Como si despertara después de varios cafés. Es mucho más ágil que lo que conocíamos previamente.
Y eso se nota desde los primeros kilómetros. La Bondi 9 mantiene ese carácter ultra acolchado que la define, pero ya no se siente tan lenta ni tan “dura” como antes. El rocker característico de HOKA sigue haciendo gran parte del trabajo, guiando la transición de manera suave y constante, pero ahora acompañado de una espuma que responde mejor cuando el ritmo sube un poco.
Ojo: esto no significa que la Bondi se transformó mágicamente en una zapatilla rápida. No lo es. Y tampoco pretende serlo. Sigue siendo una compañera de kilómetros fáciles, trotes de recuperación y fondos tranquilos donde lo importante es sumar tiempo sobre las piernas sin castigar el cuerpo. Ahí es donde realmente brilla. En ese contexto, la Bondi 9 se siente espectacular. Hay una sensación de lujo permanente bajo los pies. La amortiguación absorbe el impacto de manera generosa, pero sin hundirse demasiado, y la estabilidad sorprende considerando la cantidad de espuma que carga. HOKA logra ese equilibrio gracias a una base ancha y al Active Foot Frame, que mantiene el pie contenido dentro de la mediasuela en lugar de simplemente ir apoyado encima.
La parte superior también mejora bastante respecto a generaciones anteriores. El nuevo upper de knit se siente más cómodo, más refinado y mejor estructurado. Hay acolchado por todos lados —cuello, lengüeta, talón— pero sin caer en excesos. Además, el ajuste parece haber encontrado un punto mucho más universal. Creemos que será del gusto de personas con pies estrechos y también corredores con pies algo más anchos. Eso sí, sigue teniendo ADN Bondi: una zapatilla grande, alta y con presencia. Si eres de quienes prefieren sensaciones cercanas al suelo o modelos ágiles y minimalistas, probablemente esto no cambie tu opinión. La Bondi 9 sigue siendo voluminosa. Sigue siendo pesada frente a otras daily trainers del mercado. Pero ahora se mueve mejor.
Y ahí está probablemente la gran victoria de esta versión. La Bondi 9 ya no se siente limitada únicamente al trote lento. Puede sostener ritmos constantes con más dignidad de la esperada. Incluso responde decentemente cuando aparece una subida o cuando el entrenamiento se acelera sin querer. No te va a pedir ir rápido, pero tampoco se desarma si lo haces.
En comparación con otras zapatillas maximalistas actuales, la Bondi 9 encuentra un equilibrio interesante. No es tan blanda como una New Balance Fresh Foam X More v5 ni tan explosiva como una ASICS Novablast 5, por poner algunas referencias que se nos vienen a la mente. Tampoco busca competir con supertrainers con placa (esto es evidente, pero lo debemos detallar de todos modos). Lo suyo es otra cosa: comodidad consistente, estabilidad y protección para correr muchos kilómetros sin pensar demasiado.
También hay un detalle importante: la durabilidad promete bastante. La cobertura de goma en la suela es abundante y la nueva espuma parece mantener mejor la estructura con el paso del tiempo. Considerando que el precio ya entra peligrosamente en territorio premium, eso ayuda a justificar la inversión. Visualmente, eso sí, quizá no tiene el mismo encanto de versiones anteriores. Se siente más técnica, más robusta y menos “casual”. Más zapatilla de correr pura. Dependiendo de quién la mire, eso puede ser bueno o malo. Pero al final, la Bondi 9 acierta donde realmente importa. Recupera sensaciones, mejora la dinámica y vuelve a ofrecer una experiencia coherente con lo que uno espera de la línea más acolchada de HOKA. No intenta convertirse en una superzapatilla ni en una daily trainer versátil. Solo quiere hacerte correr cómodo durante horas. Y sinceramente, lo hace mejor que nunca.