Ayer domingo se realizó el Maratón de París, una edición que tuvo dos récords y también un debut bien particular. Vamos por lo segundo… En la 49° versión del 42K francés cada corredor tenía que hacerse cargo de su propia hidratación. Se eliminaron los vasitos y botellas plásticas, por lo que los maratonistas debían ir con camelback, tipo Trail running, o bien las botellas soft flask. Eso sí, cada ciertos kilómetros podían ir rellenando gracias a la labor que cumplieron los voluntarios quienes, con mangueras, las que activaban cuando pasaban corredores, les reponían el agua.
Vamos ahora por los récords. Esta edición del maratón se convirtió en la más masiva de todos los tiempos en la capital francesa, con 57.464 finalistas, posicionándose como el segundo 42K más multitudinario de la historia. Solo es superado por el Maratón de Nueva York del año pasado, que registró 59.226 corredores en meta. De esta manera, París le arrebató el segundo lugar Londres del año pasado que había contado con 56.640 finishers.
Y otro récord que se logró fue el de la mejor marca femenina del circuito. La etíope Shure Demise necesitó 2h18:34 para ganar y superar los 2h19:48 que desde el 2022 tenía la keniata Judith Korir. El resto del pódium también pudo llegar por debajo del anterior registro. Misgane Alemayehu, también de Etiopía, fue segunda con 2h19:08, mientras que la keniata Magdalyne Masai fue tercera con 2h19:17. La mejor francesa fue Mekdes Woldu con 2h26:25 siendo 8°.
Por el lado de los hombres el más rápido fue el italiano Crippa Yemaneberhan con 2h05:18, dejando segundo al etíope Bayelign Teshager con 2h05:23 y tercero al keniata Sila Kiptoo con 2h05:28. El mejor de los locales fue Emmanuel Roudolff llegando 6° con 2h05:58.
