Casi un año después de que ganara el Medio Maratón de Barcelona en 56:42, el récord del mundo en la distancia, la World Athletics anunció que no homologará lo hecho por el ugandés Jacob Kiplimo en año pasado en la ciudad española. A pesar de mejorar en 48 segundos la anterior marca (57:30 del etíope Yomif Kejelcha en Valencia el 2024), el ente rector de atletismo internacional estableció que durante la carrera de Kiplimo se infringieron algunas normas establecidas en el reglamento para carreras de ruta.
La primera es que el africano aprovechó el rebufo del cercano coche guía que abría la carrera a pocos metros de él. En ese sentido, las reglas de la World Athletics no son precisas en establecer a qué distancia tiene que ir el auto guía, un vacío legal que aprovechó la organización de Barcelona. Y el segundo es que Kiplimo infringió la norma de que se prohíbe recibir consejos de su coach durante el recorrido.
En todo caso, llamaba mucho la atención que a un año de lo hecho por Kiplimo, la World Athletics no ratificara la marca, lo que generaba dudas de si efectivamente iba o no ser el nuevo WR de la prueba. Los 56:42 que hizo Kiplimo no se le borrarán de los libros de historia, pero se considerará como la mejor marca del planeta los 57:30 de Kejelcha hechos en Valencia el 2024 (de paso, el etíope hará su debut en los 42K en abril en Londres donde compartirá partida con Kiplimo).

