Craft Kype Pro x Lucia: extra queso, extra rebote

Teníamos esta zapatilla guardada. Hay que ser honestos: no habíamos tenido espacio para probarlas como se merecen. Solo nos habíamos dedicado a contemplar un modelo con un diseño realmente hermoso que pudimos comprar durante el fin de semana del Maratón de Nueva York del año pasado. Entrando en materia, vale la pena decir que hay colaboraciones que parecen forzadas. Y hay otras que tienen sentido incluso antes de atarse los cordones. La unión entre Craft y Lucia Pizza (local ubicado en lo profundo del Soho en Manhattan), pertenece al segundo grupo: rendimiento sueco con actitud neoyorquina. Minimalismo técnico y salsa de tomate sobre masa fina. Maratón y slice.

Para entender esta edición limitada hay que retroceder. Craft, nacida en Suecia, construyó su reputación desde la ropa técnica de alto rendimiento hasta meterse —sin pedir permiso— en el terreno de las superzapatillas. Modelos como Endurance o CTM dejaron claro que la marca sabía trabajar espumas vivas y geometrías agresivas. Pero con la Kype Pro dio el salto definitivo: su primer “superzapato real”, pensado para competir en la liga mayor del maratón. 

Al otro lado del Atlántico, la historia de Lucía comienza hace más de 40 años, cuando los padres de Salvatore Carlino abrieron Papa Leone’s en Brooklyn. Salvatore —cuatro veces finalista del Maratón de Nueva York y autodefinido “atleta cotidiano”— tomó ese legado familiar y lo convirtió en Lucía, una visión más consciente y cuidada del clásico slice neoyorquino. La palabra Lucía, del latín “luz”, resume su filosofía: hacer brillar lo simple.

¿El resultado de este cruce? La Craft Kype Pro x Lucia en una combinación “ricotta cremosa” y verde intenso que no pasa desapercibida. Es llamativa, sí, pero no es solo estética foodie. La zapatilla es todo un avance y, pese a que sigue siendo una marca de nicho, este modelo es un paso seguro en la dirección correcta. La invitación es a correr unos 30 kilómetros ágiles y luego celebrar con una porción de tu pizza favorita en la vereda.

Pero vayamos a lo importante: la zapatilla.

Lo esencial:

Uso: Competencias y entrenamientos rápidos
Tecnología: Xx Foam con entresuela Pebax™ con una placa de fibra de carbono Arris
Peso: 198 gramos – talla 9.5US
Valor: 320 dólares
Disponible en: www.craftsports.us

La Kype Pro se mueve en territorio premium con sus 300 dólares, compitiendo directamente con los nombres grandes y más refinados del segmento. Y lo hace con argumentos técnicos sólidos. La entresuela está construida con Xx Foam, un compuesto Pebax con infusión de nitrógeno que se siente ligero, elástico y extremadamente reactivo. Desde el primer apoyo, la sensación es de rebote controlado, algo rígido: no es una cama blanda tipo Saucony Endorphin Elite 2 que te hunde, ni una tabla rígida  como las de antaño que te expulsa. Encuentra un punto medio muy bien logrado. Como referencia, la sentimos similar de tacto con las Nike Vaporfly 3. 

El corazón estructural lo firma Arris Composites, responsables de la placa esquelética de fibra de carbono moldeada por aditivos. Si ese nombre te suena, es porque ya han trabajado en otras superzapatillas de alto nivel. Aquí, la placa aporta rigidez estratégica para favorecer la propulsión sin bloquear la transición. La zancada fluye. Hay impulso, pero también naturalidad.

Uno de los detalles más interesantes es la construcción de talón partido. Esta geometría permite una suspensión independiente que mejora la absorción de impacto y optimiza la transferencia de energía hacia el antepié. En la práctica, se traduce en aterrizajes más suaves y transiciones estables, especialmente para quienes talonean ligeramente en esfuerzos largos.

El upper AeroMesh, hecho en un 50% con poliéster reciclado, es ultraligero y abierto. Se siente premium: sin capas innecesarias, sin logos pesados (van sublimados), con un ajuste que —por fin— es fiel a la talla. El contrafuerte del talón está bien equilibrado: suficiente estructura para dar seguridad, pero con acolchado que evita fricciones. Todo este párrafo previo detalla lo que creemos en lo mejor logrado del modelo. 

En la suela, el diseño corre por cuenta de Vittoria. Es ligera y orientada claramente a la velocidad. La tracción en asfalto seco cumple, y aunque aún queda por probar su durabilidad en entrenamientos de 30K, la primera impresión es coherente con el concepto: rendimiento antes que robustez eterna. Dicho lo anterior, 350-500 kilómetros de uso aguantan de todas maneras. 

¿Para quién es esta colaboración? Para el corredor que quiere rendimiento de élite con personalidad. Un modelo único, muy limitado, que combina diseño world class con rendimiento de nivel. No es solo una cara bonita, por decirlo de algún modo. Es para el runner que entiende que correr también es cultura, ciudad y ritual post-meta.