Ronaldo Da Costa: el único sudamericano récord del mundo en Maratón

24 años se van a cumplir en septiembre próximo desde que en 1998 el atleta de Brasil, Ronaldo da Costa, triunfara en el Maratón de Berlín con una marca de 2h06:05, lo que significaría el récord del mundo de la distancia para esos años, siendo además hasta hoy, el único deportista de Sudamérica en ser dueño del mejor registro del mundo en los 42K. 

Al igual que muchos de los maratonistas de elites, Ronaldo empezó en el atletismo en las pruebas de pista, destacando en su trayectoria en el recortán el primer lugar en los 5000 metros planos del Campeonato Iberoamericano de Atletismo de Mar del Plata, Argentina, en 1994 con 13:47´99, y la medalla de bronce en el mismo torneo, en los 10 mil metros planos con 28:18´26.

En 1995, y también en Mar del Plata, Ronaldo Da Costa compitió en la 12° edición de los Juegos Panamericanos, siendo de la largada en los 5000 metros planos, logrando un 7° puesto tras 14:01´47, y en los 10000, consiguiendo la medalla de bronce con 29:07´68. Con el registro conseguido en los 10 mil metros pudo lograr el cupo para competir en sus primeros y únicos Juegos Olímpicos, en 1996 en Atlanta. En la ciudad estadounidense terminó en la 16° ubicación tras 29:26´58, carrera que ganaría el etíope Heile Gebreselassie con 27:07´34. 

Un año después de competir en Atlanta, Da Costa quiso dar el salto al maratón al anotarse en los 42K de Berlín. En la capital alemana, y después de 2h09:07, el brasilero terminó su debut en la distancia en el 5to puesto, en una carrera que tuvo como ganador al keniata Elijah Lagat con 2h07:41.

Disfrutando la distancia, y con hambre de revancha, en 1998 Ronaldo nuevamente confirmó su presencia en el Maratón de Berlín para intentar rebajar su registro y, por qué no, acercarse a la mejor marca planetaria en la distancia que en esos años pertenecía al etíope Belayneh Dinsamo, quien en 1988 había terminado el Maratón de Rotterdam en 2h06:50. 

El 20 de septiembre de 1998 se celebraban los 25 años del Maratón de Berlín y, con 28 años, Ronaldo Da Costa se presentó en su segundo 42K con la intención de acercarse a la barrera de las 2h07. Ronaldo aprovechó su experiencia en la pista, los 15 grados de temperatura y lo vivido el año anterior en la misma prueba, para terminar la carrera en 2h06:05 y convertirse en el récord del mundo de maratón al rebajar en 45 segundos lo hecho 10 años antes por Dinsamo en Países Bajos. Con dicho resultado Da costa también logró ser el primer atleta que termina la distancia del maratón bajo los 3 minutos promedio por kilómetro, al correr en 2:58 por cada mil metros.

La marca fue por doce meses el mejor registro mundial en el maratón, pues al año siguiente, en el Maratón de Chicago de 1999, el marroquí Khalid Khannouchi ganaría en la “Ciudad de los vientos” al finalizar en 2h05:42, mejorando en 23 segundos lo hecho por el sudamericano. Con esto, el africano fue el primer deportista en bajar la barrera de las 2h06 en los 42K.

Posterior a la marca hecha en Alemania, Da Costa no pudo igualar ni acercarse a su mejor registro. Fue 17° en el Maratón de Londres de 1999 con 2h14:10, y 16° en el Maratón de Berlín del año 2002 con 2h12:52. El 2003 corrió el Maratón de Tokio obteniendo la 17° ubicación con un registro de 2h20:57.

Después de las 2h06:05 conseguidos por Ronaldo Da Costa en el Maratón de Berlín del año 1998, el récord del mundo en la distancia fue mejorado en 9 ocasiones, siendo hoy la mejor marca 2h01:39 conseguidos por el keniata Eliud Kipchoge en 2018, también en la capital germana. Hasta abril de 2022 la marca conseguida por Da Costa fue el récord sudamericano en la distancia, puesto que en el maratón de Seúl de 2022, su compatriota Daniel Do Nascimiento terminó en Corea del Sur en la tercera ubicación tras 2h04:51, siendo hoy el mejor exponente del subcontinente en los 42K.

Matías Córdova

@matiasyukich
Periodista y corredor aficionado desde el 2009. Adora correr, pero sobre todo es un apasionado de las estadísticas e historias presentes en el mundo del running. Es un investigador nato. Lo definimos como “el que más sabe”.